Posicionamiento de la APGCNA ante el Proyecto de Ley Foral de Mecenazgo Cultural

En opinión de la Junta Directiva de la Asociación Profesionales de la Gestión Cultural de Navarra (APGCNA) el anteproyecto de Ley Foral de Mecenazgo Cultural ha mejorado en su trámite de información pública gracias a las aportaciones y sugerencias que el sector ha realizado. No obstante, la Ley debería ser más ambiciosa en relación a las desgravaciones fiscales para las donaciones, acercándose al modelo francés.

Valoramos positivamente el interés que el sector ha demostrado por mejorar el Anteproyecto -se presentaron setenta aportaciones de 29 participantes-. Las aportaciones atendidas (concretar las actividades culturales que pueden ser objeto de mecenazgo, mayor concreción del proceso a seguir para declarar un proyecto de interés social…) son valoradas positivamente por la Junta de APGCNA.

No obstante, lamentamos que ni una sola de las propuestas de ampliación de los beneficios fiscales con que se deben incentivar las donaciones hayan sido tenidas en cuenta. En este sentido creemos que han prevalecido las consideraciones restrictivas de Hacienda sobre los beneficios que la construcción de una cultura del mecenazgo reportará a medio plazo.

El principal argumento presentado por Hacienda y Cultura en el Informe de valoración de las aportaciones para desestimar el incremento en las deducciones fiscales ha consistido en que «estos incentivos fiscales deben guardar proporcionalidad y coherencia con el resto de incentivos previstos tanto en la regulación tributaria navarra como del Estado». Argumentación que pone de manifiesto dos profundas contradicciones. Una: ¿Navarra no puede/debe legislar unos incentivos fiscales acordes con Europa hasta que lo haga el Estado? Dos: ¿No podemos aumentar los incentivos a las donaciones culturales mientras otros ámbitos (social, medioambiental o deportivo) no lo hagan? Entonces, ¿para qué hemos emprendido este viaje?

A nuestro entender estas dos contradicciones ponen de manifiesto que la Ley que el Gobierno de Navarra ha presentado al Parlamento Foral no tiene claro el modelo y el horizonte que se quiere alcanzar a medio plazo en relación a la construcción de una cultura a favor del mecenazgo.

Teniendo en cuenta los principales modelos de mecenazgo existentes (EEUU, Reino Unido, Francia, Alemania…) y las características de nuestra estructura demográfica, social y económica, el modelo francés, un modelo mixto, nos parece un buen referente para orientar la futura Ley.

Francia, siempre ligada a la política de lo público, ha legislado el mecenazgo en varias ocasiones. Tras varios intentos en época reciente parece que por fin se acierta en la Ley de 2003 en la que el estado consiente más colaboración entre lo público y lo privado. Las deducciones fiscales en Francia pueden ser de hasta 66% de la suma de la donación en el IRPF en el caso de los particulares, dentro de un límite del 20% de la base imponible. Superado ese margen, el excedente se puede revertir en los cinco años siguientes. En el caso de las empresas, la reducción es del 60% en el Impuesto de Sociedades dentro de un límite del 0,5% de la facturación sin tasas, y el excedente también se puede revertir en los cinco siguientes ejercicios. En cuanto a la adquisición de «tesoros nacionales» cuentan con una deducción fiscal del 90%. Desde 2008 se permiten donaciones particulares con una deducción del 75% y un límite anual de 50.000 euros.

Los principales agentes del sector cultural coinciden en la conveniencia de una reforma de la actual legislación sobre Mecenazgo en la línea del modelo francés. El sector apela a un modelo que involucre de manera progresiva a la ciudadanía y al empresariado en la financiación de la cultura, sin relajar la Administración Pública su obligación y responsabilidad constitucional. Los presupuestos públicos resultan imprescindibles para garantizar la protección y promoción de la cultura al conjunto de la ciudadanía.

La Agenda 21 de la Cultura incide en que las políticas culturales deben encontrar un punto de equilibrio entre interés público y privado, vocación pública e institucionalización de la cultura. La iniciativa autónoma de los ciudadanos, individualmente o reunidos en entidades, es la base de la libertad cultural.

Los países europeos que apostaron, antes de la llegada de la crisis, por aumentar las desgravaciones fiscales para las donaciones han conseguido un incremento sustancial de la financiación privada de la cultura, pero sobre todo la emergencia de una ciudadanía cultural en defensa de la diversidad de las expresiones culturales. El mecenazgo no es sólo financiación, es también compromiso y un modo más de avanzar en la democratización de la cultura. El mecenazgo es un compromiso social en defensa de la diversidad de las expresiones culturales en beneficio de las generaciones futuras.

En el caso francés, entre el 25% y el 30% de la cultura está financiada actualmente mediante el mecenazgo, mientras que en España no se llega al 3%. Además, se ha observado un aumento, también significativo, de las donaciones particulares a favor del patrimonio local y han surgido incluso clubes de mecenas.

Desde la Junta Directiva de la APGCNA, en relación al proyecto de Ley Foral de Mecenazgo Cultural planteamos, a los grupos parlamentarios, cuatro recomendaciones:

1-Que los incentivos fiscales se acerquen todo lo posible a los de la legislación francesa.

 

2-Estimular las contribuciones directas de los ciudadanos, mucho más independientes a la hora de decidir y gestionar sus donaciones, por ello proponemos aumentar en el caso de las personas físicas al 100% la deducción de los primeros 200 euros donados a deducir de la cuota del IRPF. Esta medida es un estimulo claro a la donación a proyectos culturales con los que la ciudadanía se identifica.

 

3-Conveniencia de crear un negociado de Promoción del Mecenazgo Cultural dentro de la estructura de la Dirección General de Cultura con las funciones de asesorar al sector y a los donantes, diseñar campañas de promoción de la cultura del mecenazgo y elaborar una Carta del Mecenazgo que promueva las buenas prácticas.

 

4-Conveniencia de modificar las funciones y composición del Consejo Navarro de Cultura:

  • Modificación funciones para incorporar las que le atribuye la Ley de Mecenazgo cultural y el Plan estratégico de la Dirección General de Cultura.
  • Modificación composición para que sea más representativo del sector y se acomode mejor a la finalidad de canalizar la participación y la colaboración de los diferentes sectores culturales. A tal efecto, al igual que sucede en otros Consejos, entre sus miembros se deberían encontrar representantes de asociaciones y entidades del sector, representantes de la administración foral y local, y vocales seleccionados en atención a su reconocido prestigio.

 

Bienvenida sea la nueva Ley si permite incrementar el compromiso de la ciudadanía y el empresariado en las actividades de interés público en el ámbito de la cultura.

 

 

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